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La expresión natural (Crítica)

  • Foto del escritor: candespann
    candespann
  • 15 sept 2017
  • 2 min de lectura

Actualizado: 20 jul 2020


El miércoles 23 de agosto me acerqué al Malba (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires) para apreciar la exposición de Diane Arbus, cuya experiencia fue realmente muy grata. Para comenzar, es muy importante conocer quién era ella.

Diane Arbus fue una fotógrafa nacida en Nueva York en 1923. Su verdadero nombre es Diane Nemerov. Arbus es el apellido de su marido Allan con quien se casó con apenas 18 años.

Se adentró en el mundo de la imagen de la mano de Allan. Ambos se dedicaron a la fotografía de moda y publicaron su trabajo en revistas como Harper&apos, Bazaar o Vogue, hasta su divorcio.

En la década de los ’60 dedicó sus fotos a personas inadaptadas y a miembros de comunidades marginales. Su documentación de manicomios, campos nudistas, freaks, seres deformes, y cocktails de la alta sociedad, dejaba entrever el mensaje de alienación. No hay apenas diferencias entre dementes y cuerdos, porque todos son parte de una misma sociedad absurda.

En 1967 realizó la exposición «New Documents», dada a conocer al público mayoritario. Y continuó trabajando para revistas importantes retratando celebridades como Norman Mailer, Mae West y Jorge Luis Borges.

En 1971, después de una larga depresión, se suicidó. Un añomás tarde, su trabajo fue seleccionado para participar en la Bienal de Veneciay fue la primera fotógrafa estadounidense en ser seleccionada.

Realmente me pareció una colección muy interesante, por lo que pasaré a detallar algunos aspectos que me llamaron la atención.

La expresión de tristeza o indiferencia que se veía en los rostros de losfotografiados. El lugar protagónico que se le dio a cada “personaje”, dejando de lado el fondo/lugar donde trascurre la acción (esto demostrado en los fondos difuminados)

Parece que fueron imágenes tomadas en forma fugaz, tomando por sorpresa a cada individuo y dándole menor importancia a la calidad de imagen, ya que muchas veces hasta los rostros estaban “corridos”.

Otro factor relacionado con la gente fotografiada es que claramente no posaba para cada fotografía, por lo que esto refuerza la idea anterior de la “fugacidad” y le da lugar a la cotidianeidad y la espontaneidad.

Me dio la sensación de que quiso fotografiar lo que le llamaba la atención de la ciudad de Nueva York, todo lo extravagante: fotografiando niños con extrañas máscaras, gente de un circo, un hombre disfrazado de Santa Claus, El hombre al revés, Un gigante judío en su casa del Bronx con sus padres, entre muchos otros ejemplos; pero dentro de esta extravagancia también darle un lugar a lo cotidiano: como las mujeres sentadas fumando, los niños caminando en la calle, la mujer en el supermercado, etc.

También le dio un gran protagonismo a la sexualidad, demostrándolo en las fotografías a transformistas maquillados, a la mujer que parecía un hombre, y demás. Le da valor al cuerpo humano (fotografía de los ancianos desnudos). Y otra cosa a destacar es que se ve a la mujer fumando (algo no muy común para la época).

 
 
 

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