Mr. Holmes, el detective más memorable (Crítica cinematográfica)
- candespann

- 18 dic 2018
- 4 min de lectura
Actualizado: 20 jul 2020
El intelecto del más famoso detective de Baker Street se torna un superpoder de alguien completamente indestructible para la vida de muchos. Sherlock Holmes casi como un símil de inequívoco. También se lo imagina con varios (aunque la mayoría erróneos) íconos característicos: su gorro, pipa, su forma de ser introvertida pero sociopática, al punto de expresar hasta lo más cruel para conseguir una declaración que ayude al caso, etc. Pero ¿cómo imaginar a un Holmes ya mayor, retirado, excluido de la sociedad y del que su forma de ser ha cambiado tanto al punto de parecer casi otra persona? Y todo esto sin saber por qué, tanto él como cada espectador. Esta es una breve caracterización del Sherlock Holmes de Mr. Holmes.
De acuerdo a su duración, el film consta de 104 minutos. La dirección fue de Bill Condon. Varias productoras se ocuparon de su realización y difusión: See-Saw Films, AI-Film, Archer Gray Productions, BBC Films e Icon Productions. En cuanto a la producción, se llevó a cabo por Iain Canning, Anne Carey y Emile Sherman. El guión es de Jeffrey Harcher y la música de Carter Burwell. ¿Mi puntuación? 4 de 5. ¡Muy buena!

La película muestra la mayor debilidad de este personaje tan odiado y querido en la historia: su falta de memoria, lo que hace que no recuerde siquiera por qué, tras ese último caso ("Sherlock Holmes y la Dama de Gris") tan sentido para él, decidió retirarse. Claro está que había resultado algo poco satisfactorio, pero ya sea por los años (hablamos de un Holmes de 93 años) o por los artículos engañosos y ficcionarios, aunque sublimes de Watson, la realidad de este detective anciano se nubló, confundiéndose con pensamientos y con un eterno “hubiera” Ayuda a luchar día a día contra su senilidad un niño llamado Roger, hijo de la Sra. Munro, quien se encarga de cuidar de Sherlock y del aseo. Ese pequeño, fanático del intelecto de Holmes, será quien se convierta en la razón de vivir del protagonista.
Teniendo en cuenta la excelente labor de Ian McKellen, quien estuvo completamente a la altura de Sherlock Holmes, su actuación fue muy precisa: justa y no exagerada, una clara demostración de lo que a la media de adultos mayores le sucede, una muestra de lo que la soledad y la incertidumbre pueden causar, acompañados de lo anterior: lo que va apareciendo junto con la vejez. Teniendo en cuenta este último concepto, tendrán que ver cuál es el motivo que lo ayuda a volver a ser aquel joven detective, con ganas de seguir investigando y deduciendo. No se quedan atrás ambos personajes que completan la historia: Laura Linney como Sra. Munro, quien es una mujer que cría sola a su hijo, que busca lo mejor para él dentro de sus posibilidades, pero que siente miedo por lo desconocido. No ve qué futuro podría conseguir un niño como el suyo dedicándose a lo que Holmes. Una actuación muy buena. Finalmente, Roger, un niño potencial detective, es interpretado por Milo Parker, actor que encarna un personaje hermoso y cuya labor es excelente.
La fotografía también es acertada, tanto la iluminación, óptica, encuadre como también su composición, en sí el tratamiento estético del film. De acuerdo a los planos utilizados, se encontraron varios descriptivos, tales como: gran plano general (que dio la posibilidad de contextualizar) y plano general. Algunos narrativos y también expresivos. Plano medio, americano, primer plano, entre otros.
El guión es sublime, coincide perfectamente con la creación de Sir Arthur Conan Doyle. La evolución de los personajes: Watson, Mycroft, Mrs. Hudson e incluso Holmes cronológicamente parece acertada, algo que por ahí para el espectador promedio es un hecho que pasa totalmente por alto, pero para los fans de Holmes como quien les escribe, es una caricia.
Claramente es una versión muy distinta a la serie Sherlock, en la que se ve un Holmes del S XXI, pero les comparto un fragmento del prólogo de Steven Moffat (guionista de esta serie) en el libro Las Memorias de Sherlock Holmes, donde, muy brevemente, explica por qué la imagen que tenemos del detective es claramente distorsionada del personaje que Conan Doyle creó: “El gorro de cazador es el ejemplo más evidente. No se menciona ni una sola vez en los relatos que estás a punto de leer (tampoco en los anteriores ni en los posteriores.) Sydney Paget, el ilustrador del The Strand Magazine, sentía debilidad por este tipo de sombrero y fue el primero en representar a Holmes llevando uno. «Elemental, querido Watson» es la frase que más se asocia a Holmes, aunque Conan Doyle nunca la utilizó. (El detective exclama «¡Elemental!» cuatro veces en sus relatos, pero eso es todo.) La pipa curvada es un añadido posterior, adoptado por un actor que representaba a Holmes en el teatro.” Todo esto es para que sigamos conociendo a este personaje tan admirable y que siga vivo a lo largo del tiempo en el corazón de quienes lo admiramos.
Para finalizar, los invito a ver este film para conocer a un Sherlock distinto pero con la misma pasión que el original, mayor pero con tantas ganas de vivir que traspasan la pantalla, excluido pero tan dentro de nuestros corazones que lo abrazan por ser el más memorable detective y por ser el superhéroe de tantos.




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